Película belga-italo-marroqui-francesa en la que Radu Mihaileanu vuelve a dirigir de forma magistral una preciosa película en la que un grupo de mujeres de un pueblecito árabe deciden hacer una huelga de sexo hasta conseguir tener agua corriente en sus casas. La única manera de acceder al agua es la de ir cogerla a una fuente que se encuentra lejos de la aldea y de muy dificil acceso. El director coge la idea de un hecho real sucedido en Turquía donde las mujeres hicieron huelga de sexo para el mismo fin.
Del cine independiente francés, mi película fetiche. Es una co-producción franco-italiana, maravillosamente dirigida e interpretada como protagonista por la directora. He leído en algún lado que tiene muchas referencias autobiográficas. Todos y cada uno de los personajes borda su papel, desde los protagonistas hasta los que sólo se asoman unos segundos a la pantalla. Banda sonora genial.
La familia Ménard acostumbra a reunirse en el bar Père Tranquile, en esta ocasión lo hará con el fin de celebrar el trigésimoquinto cumpleaños de la esposa del más jóven de los Ménard. Sólo falta la mujer de Henri que no acaba de llegar. Drama familiar con un humor muy fino.
Largometraje de cine independiente francés en el que vemos una manera muy poco común de enfrentar la enfermedad. Si queréis ver los subtítulos tendréis que activarlos.